Consejos para saber si el coche que compras es bueno

Definir qué necesidades debe cubrir el vehículo y qué precio podemos pagar por él, comprobar su comodidad y su comportamiento en carretera, son pasos fundamentales para asegurarse de que se trata del coche perfecto para cada persona. A la hora de probar un coche es importante sopesar una decena de aspectos para que luego no nos defraude. Así, sus expertos destacan que lo primero es definir cuáles son tus necesidades reales y hacer una lista de cualidades imprescindibles que debe tener un coche nuevo -su capacidad de maletero, su consumo…-así como valorar si el precio se ajusta a nuestro bolsillo. Y no sólo el precio de compra, ya que también hay que hacer cuentas con lo que nos supondrá su mantenimiento -revisiones, ruedas…-, seguro, impuesto anual de circulación…

 

Ya con estos aspectos claros, en el concesionario, con el coche delante, es importante valorar si se ajusta a lo que buscamos. Probar un coche se parece un poco a probar la ropa. Cada persona es diferente, con diferentes tamaños y formas… y gustos.

 

 

Estas son algunas preguntas que te ayudarán a definir tus sensaciones sobre tu posible futuro coche:

 

1. ¿Es fácil entrar y salir del vehículo?
2. ¿Hay suficiente espacio para la cabeza, la cadera y las piernas? Recuerda revisar los asientos traseros también.
3. ¿Es cómoda la posición de conducción?
4. ¿El volante se puede regular en altura y profundidad para un mejor ajuste?
5. ¿Es cómodo el asiento? ¿Es fácil de ajustar? ¿Cuenta con un ajuste de soporte lumbar?
6. ¿Los controles son fáciles de leer y usar?
7. ¿Qué tal es la visibilidad? No te olvides de revisar el espejo retrovisor y los espejos laterales.
8. ¿Se pueden ajustar los pedales?
9. Maletero. ¿Es lo suficientemente grande para tus necesidades? ¿El espacio es diáfano o tiene recovecos? Comprueba también cómo queda si abates los asientos traseros.

 

Cómo evitar que te engañen, cuando lo pruebes.

 

Muchas veces el vendedor conducirá primero el coche contándote sus bondades y luego te dejará a ti ponerte al volante. Mientras él conduce, evalúa el coche desde el punto de vista del pasajero. Presta atención a los ruidos y la visibilidad.

 

Cuando llegue tu turno, procura adaptar el recorrido a tus necesidades. Puede que el vendedor intente dirigirte por donde él quiera normalmente, de regreso al concesionario, pero generalmente no es la mejor manera para que puedas evaluar el coche. Por ejemplo: si sueles conducir en zonas montañosas, busca una colina y mira cómo sube el coche, si tiene la suficiente potencia, si se comporta con agilidad en zonas viradas… Si viajas por carretera, observa cómo acelera entre el tráfico y sube rápido a entre 90 y 120 km/h para conocer si resulta fácil adelantar con él…

 

Si quieres puedes seguir este sencillo esquema:

 

Antes de empezar a conducir, ajusta el asiento, cinturón de seguridad y espejos. Apaga la radio para poder escuchar el motor concéntrate en estos puntos específicos que tendrás que evaluar:

 

1. Aceleración.
2. Ruido del motor.
3. Cambio: ¿Sube o reduce rápido de marchas? ¿Es el recorrido de la palanca largo o corto? ¿Es la relación de las marchas adecuada?
4. ¿Es la potencia suficiente a altas y a bajas revoluciones?
5. Frenos: Al pisar el pedal debes sentir que el frenado es firme.
6. Dirección: ¿Es fácil colocar el coche para tomar la curva? ¿Es preciso?
7. ¿En las curvas se balancea mucho? ¿El peso del coche provoca inercias que obligan a corregir la trayectoria?
8. Suspensión ¿es dura –notas mucho las imperfecciones de la vía– o muy blanda –cómoda pero hay balanceos peligrosos–.
9. Comodidad del asiento y ergonomía. ¿Te mueves en el asiento una vez que está en marcha o “abraza” bien tu cuerpo?
10. Asegúrate de que no se producen sonidos y chirridos extraños.
11. Con precaución y por supuesto, sin infringir las normas de tráfico, trata de probar las medidas de seguridad (ABS, ESP…) y de explorar los límites del coche.

 

Finalmente, cuando vuelvas al concesionario recuerda que el vendedor intentará cerrar el trato en el coche. No tengas prisa y no te precipites. Evalúa friamente si el coche cumple con lo que buscas y, por supuesto, no lo adquieran sin probar antes otra opción que creas puede encajar con lo que buscas. Además, si el vendedor ve que tienes otros posibles modelos en la cabeza negociará a la baja en el precio, haciéndote la mayor rebaja posible.

 

Fuente: autofacil.es