La equivalencia de neumáticos, clave para pasar la ITV

La equivalencia de neumáticos es uno de los motivos que pueden hacer que no pasemos la ITV. Cada neumático cuenta con unas homologaciones y requisitos impuestos por el fabricante del vehículo. En caso de incumplirlos, estaremos poniendo en peligro nuestra seguridad y la del resto de conductores.

 

¿EN QUÉ TIENES QUE FIJARTE PARA CUMPLIR LA EQUIVALENCIA DE NEUMÁTICOS?


Todo vehículo equipa unos neumáticos específicos que no está elegido al azar. Para su elección, se han tenido en cuenta una dimensión, así como unas prestaciones que garantizan que ofrecerá el mayor rendimiento y seguridad. El problema surge cuando un conductor sustituye los neumáticos de origen por otros que no cumplen la homologación, obligatoria según la normativa, marcada en la tarjeta técnica del vehículo.

 

Así, se darán casos, de neumáticos de diferente gama dimensional, índice de carga o, incluso, neumáticos de diferentes fabricantes en un mismo eje. Situación que debe solventarse inmediatamente por grave riesgo para la seguridad vial.

 

La dimensión de los neumáticos

La equivalencia de neumáticos tiene como elemento más reconocido por los conductores la dimensión. A la hora de hacer un cambio de neumáticos, deben respetarse las dimensiones que establezca la tarjeta técnica del vehículo.

 

Pueden existir pequeñas variaciones respecto a la dimensión de origen que estarán homologadas. En el manual del fabricante del vehículo estará detallada esta información. Sin embargo, si equipas una dimensión no homologada, nos arriesgamos a que el neumático no encaje correctamente en la llanta. También puede sufrir desperfectos al someterse a las diferentes fuerzas fruto de la conducción.

 

El índice de carga de los neumáticos

Los neumáticos están diseñados con unas prestaciones específicas que permiten circular a una velocidad máxima y con una carga específica. En caso de no respetar los valores recomendados, se puede sufrir un reventón del neumático, un desgaste prematuro o irregular.

 

El índice de carga viene expresado en los dos últimos números dimensionales, que los encontraremos en el flanco del neumático. De esta manera, no podemos llevar un neumático con un índice de 90 (soporta hasta 600 kilogramos) en una furgoneta que tiene un peso más elevado.

 

El índice de velocidad

Lo mismo ocurre con el índice de velocidad, representado con la última letra dimensional. Si en un vehículo equipamos un neumático con un índice “P” (hasta 150 km/h) y circulamos a más de la velocidad que soporta, las prestaciones estarán comprometidas. Para pasar la ITV, los índices de carga y de velocidad deben ser iguales o superiores a los indicados en la ficha técnica del vehículo.

 

Sentido de giro de los neumáticos

Quizá nunca lo has escuchado, pero los neumáticos están pensados para circular en una dirección. Esto ha sido plasmado en el diseño por parte del fabricante del neumático. Al llevar los neumáticos montados a la inversa pondremos en peligro su rendimiento. Incluso puede ser motivo de falta en la ITV. Algunos neumáticos llevan una flecha con el sentido del giro del neumático.

 

La tolerancia dimensional

Este valor los encontraremos en la ficha técnica del vehículo. Tolerancia dimensional: el diámetro exterior debe oscilar en un +/- 3 % respecto a la homologación.

 

Otros elementos que cumplir para pasar la ITV

Además de cumplir toda la equivalencia de neumáticos, debemos tener un espacio mínimo entre el neumático y la aleta del vehículo. Cuando la distancia es mínima, con los cambios de suspensión pueden producirse roces entre ambas partes. También es vital que los neumáticos sean del mismo fabricante y el mismo modelo en cada eje. Si incumplimos esto equipando cada uno con un diseño de la banda de rodadura diferente, el neumático puede hacer movimientos extraños al tener dibujos diferentes y tener una respuesta deficiente ante una maniobra peligrosa. Puede ser motivo de incumplir la normativa y no pasar la ITV.

 

No hay que olvidar tampoco el mínimo legal de profundidad del neumático: 1,6 milímetros. En caso de ser menor, será motivo de multa y de penalización en la ITV.