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Las diez averías de coche causadas por el conductor

Hoy en día, no somos conscientes del número de vicios que tenemos a la hora de conducir un vehículo y que pueden terminar produciendo varias averías en un coche. En este artículo te contamos los 10 errores más comunes que se realizan durante la conducción para que tengas constancia de ellos y puedas corregirlos.

Además, ponemos a tu disposición una serie de consejos prácticos efectivos para que puedas evitar estos fallos.

 

  1. AVERÍA DE COCHE POR UNA PRESIÓN DE LOS NEUMÁTICOS ERRÓNEA

Es importante que conozcas que, además del daño material que representa el llevar una presión en los neumáticos incorrecta, también puedes causar un accidente en la vía y afectar a terceras personas. Te recomendamos revisarla una vez al mes, lo puedes comprobar tu mismo en una gasolinera o con un manómetro que podrás encontrar en nuestra sección de herramientas para el coche.

La revisión de tus neumáticos hay que llevarla a cabo periódicamente para poder evitar una serie de daños en tu vehículo. Existen dos tipos de problemas que se producen muy frecuentemente por este tipo de incidencias con la presión de los neumáticos que puede terminar produciendo averías de coche.

En primer lugar, puede ser que te encuentres ante un desgaste irregular de los neumáticos, obligándote a cambiarlos antes de lo habitual.

En segundo lugar, es muy probable que puedas sufrir un reventón en alguno de tus neumáticos si conduces a alta velocidad. Ese reventón puede provocar en tu vehículo diferentes daños como defectos en la llanta, el paragolpes, las aletas, o averías en el coche mayores si llegas a chocar.

Recuerda que realizar un control y saber cómo medir la presión de los neumáticos es muy sencillo de hacer por ti mismo y que te evitará problemas mayores. Ten en cuenta cuál es la presión indicada por el fabricante que es la que debes poner (sale indicada en la tapa de depósito del carburante de tu vehículo o en alguna de las puertas, además del libro de mantenimiento).

 

  1. AVERÍA DE COCHE AL SUBIR A UN BORDILLO CON DEMASIADA ALTURA

Una avería de coche frecuente es el deterioro de los neumáticos, amortiguadores y bajos cuando subimos el vehículo a un bordillo, sobre todo si superan los 5 cm de altura.

Si no hay más remedio que subirse al bordillo de una acera (por ejemplo), procura que el neumático entre de frente para evitar daños mayores. Subir el coche a un bordillo puede traer como consecuencia neumáticos deformados.

Si dejas el coche subido a un bordillo ya sea un eje o los dos, y lo dejas aparcado, se ejercerá una presión por el peso descompensado del lado que no está subido, afectando principalmente a los neumáticos y a los amortiguadores que se verán obligados a aguantar un peso mayor con una fuerza mayor y provocará un desgaste prematuro. Es una de las averías de un coche más frecuentes por las que un coche acude al taller.

 

  1. AVERÍA DE COCHE POR NO FRENAR LO SUFICIENTE Y CON ANTELACIÓN FRENTE A UN BADÉN

Como sucede con el caso explicado anteriormente, también hay que ser muy cuidadosos a la hora de pasar por un badén. El exceso de velocidad al encontrarse con este tipo de obstáculos, los cuales sirven principalmente para limitar la velocidad de los vehículos, puede provocar diferentes tipos de averías en un coche.

La mayoría de los casos terminan con la necesidad de reparar un pinchazo del neumático  debido al pellizco que se produce contra la llanta, la cual también tiende a desformarse. Además, también pueden sufrir daños las rótulas de suspensión de los neumáticos e incluso los puntos de anclaje de la suspensión debido a los golpes secos que se provocan. Además del impacto que se recibe en los amortiguadores

Para evitar este tipo de averías de coche, es necesario que reduzcas la velocidad con antelación y no en el último instante, y entres en el badén despacio, así conseguirás también que las pastillas y discos de freno no tengan un desgaste prematuro, alargando así su vida útil.

 

  1. AVERÍA DE COCHE AL CIRCULAR CON EL MOTOR BAJO DE REVOLUCIONES

Tener en cuenta las revoluciones de tu motor puede evitar fallos graves en tu vehículo. El tipo de averías de coche diésel o averías de coche gasolina causadas por las revoluciones sucede cuando estas son insuficientes para la velocidad en la que estás realizando tu trayecto provocando que tu vehículo se ahogue.

Conducir a bajas revoluciones puede afectar de diferentes formas dependiendo del tipo de motor que disponga el vehículo. En el caso de disponer de un coche diésel, puede generar que la suciedad acumulada en los propulsores no se expulse correctamente y se reduzca la vida útil del vehículo hasta un 50%. Además, el filtro de partículas en los vehículos diésel también puede acumular este tipo de suciedad (carbonilla) provocando un fallo técnico de saturación del filtro. El catalizador, tanto en diésel como en gasolina, también podría verse afectado, acumulando carbonilla que puede terminar por dañar el motor y no logres pasar la inspección ITV. Así pues, te recomendamos limpiar el filtro de partículas de tu coche.

Los coches con los motores más antiguos realizan mucho más sobreesfuerzo provocando una gran reducción de vida útil de su vehículo. Por ejemplo, podrían verse afectados los casquillos del cigüeñal o los de las bielas.

Para poder evitar este tipo de fallos en tu coche, es muy importante que mantengas tu motor a un régimen de revoluciones en el que veas que el vehículo no se ahoga y responde correctamente a los cambios de velocidad. Tanto en los vehículos con un motor diésel o turbo de gasolina hay que tener en cuenta que el rango de revoluciones suele estar entre las 1.700-1.800 rpm. En el caso de que tu vehículo tenga un propulsor de gasolina atmosférico, el régimen asciende hasta las 2.500 rpm aproximadamente. Como ves, el circular con el coche muy poco revolucionado no es bueno, al igual que no es bueno llevarlo sobre pasado de revoluciones ya que provocan problemas muy importantes en el motor, lo que provoca averías en coche diésel y averías en coche gasolina que resultan costosas.

 

  1. AVERÍA DE COCHE POR DETENER EL MOTOR EN SECO DESPUÉS DE SOMETERLO A MUCHO ESFUERZO

Es importante que conozcas que, al conducir a alta velocidad, los vehículos diésel con un motor turbo pueden alcanzar con mucha facilidad los 300ºC y en los vehículos de gasolina los 500ºC. Llegar a estas altas temperaturas en tu motor y no dejarlo reposar deteniéndolo de golpe puede provocar que las temperaturas que alcanzan los motores turbo carbonicen el aceite y provoque un fallo considerable en tu vehículo.

Por ello, para evitar este tipo de averías coche diésel y averías coche gasolina, es necesario que dejes “reposar” el vehículo antes de apagar el motor. Se recomienda que esperes aproximadamente un minuto para que el sistema de refrigeración y la circulación del aceite rebajen la temperatura del turbo y se reduzca el riesgo de avería de coche en más del 90%.

 

  1. AVERÍA DE COCHE AL ACELERAR EL VEHÍCULO CON UN MOTOR A TEMPERATURA FRÍA

Conocer este tipo de daños en tu vehículo te ayudará a que tus trayectos y planes no se vean afectados por una posible visita al taller. Son muy comunes este tipo de averías de coche cuando pones el coche de cero a 100 en muy pocos segundos recién encendido el vehículo.

Es importante que sepas que cuando el motor está apagado mucho tiempo la mayor parte del aceite se deposita en el cárter de tu coche.

Por otro lado, te recordamos que cuando enciendes tu vehículo es necesario esperar un breve tiempo (10 segundos aproximados) para que el aceite de coche se distribuya y el motor llegue a una temperatura elevada correctamente antes de arrancar el motor.

La aceleración progresiva también es muy relevante para evitar que el motor supere las 2.700 rpm provocando averías de coche diésel y las 3.500 rpm en averías coche gasolina.

Poner el coche a 100km/h en muy pocos segundos, genera un sobre esfuerzo para el motor, sobre todo si el coche no está preparado para ello como los deportivos.

 

  1. AVERÍA COCHE AL MANTENER PISADO EL PEDAL DE EMBRAGUE EN PUNTO MUERTO

Tenemos la costumbre de mantener siempre pisado el pedal de embrague sin pensar en las consecuencias que puede tener este tipo de acción que se lleva a cabo la mayor parte de las veces de manera involuntaria.

Cuando nos encontramos con una señal de Stop, un semáforo en rojo o un ceda el paso, es necesario dejar descansar esta pieza fundamental para evitar que se produzca fallo grave en su vehículo.

Mantener pisado el embrague, aunque sea sólo con el pie apoyado, en ciertas situaciones provocará un desgaste en el pedal al producirse un rozamiento en las partes internas. Este roce puede afectar tanto al disco como a las piezas que actúan sobre él.

Para evitar este tipo de avería de un coche, es necesario dejar el coche en punto muerto sin tocar el embrague. De esta forma, se evitará un deterioro de la pieza, además de evitar lesiones físicas al dejar descansar su pierna izquierda.

 

  1. AVERÍA COCHE AL ABUSAR DEL FRENO EN TRAYECTOS CON BAJADAS DURADERAS

Utilizar el freno durante las bajadas en tus trayectos se ha convertido en un vicio muy común para la mayoría de los conductores sin ser conscientes.

Una de las consecuencias de abusar de este pedal de freno es el aumento del desgaste de los discos y las pastillas de freno. Además, puedes provocar diferentes deformaciones en los discos que pueden afectar al volante provocando vibraciones en él.

Los líquidos de freno también se ven perjudicados de forma que se deteriorarán mucho más rápido y ofrecerán una menor resistencia a la fatiga.

Para poder evitar este tipo de avería en tu vehículo, debes utilizar marchas cortas en el momento en que tu trayecto tenga bajadas prolongadas. Por ejemplo, si se encuentra en una cuesta debajo de larga duración, en lugar de realizarla en cuarta, debes reducir a una marcha más corta para que el freno pueda respirar, descansar más y, como extra, conseguirás un mayor control del vehículo al tomar las curvas.

 

  1. AVERÍA COCHE AL MANTENER LA MANO EN LA PALANCA DE CAMBIO DE MARCHA, AUNQUE NO SE ESTÉ UTILIZANDO

Mantener la mano sobre la palanca de cambio de marcha sin dar uso de ella es otro vicio que se realiza inconscientemente a la hora de conducir. Este hecho, puede desembocar en varias averías de coche provocadas por el propio conductor.

Al llevar la mano encima de la palanca, estás generando una presión innecesaria sobre los mecanismos internos de la caja, provocando un desgaste de esta y holguras en sincronizadores o rodamientos. A largo plazo, realizar este tipo de acto puede terminar con una secuela en tu palanca provocando vibraciones o en fallos al intentar cambiar de marcha.

Para evitar este tipo de averías de un coche y evitar tener que realizar un cambio de palanca de cambios, es necesario que te acostumbres a poner la mano encima del cambio de marchas únicamente cuando vayas a aumentar o reducir la velocidad. Es decir, con cualquier cambio de marcha.

 

  1. AVERÍA COCHE AL NO ENCENDER NUNCA EL AIRE ACONDICIONADO

Muchas personas desconocen la importancia del aire acondicionado para el buen funcionamiento del vehículo.

Si nunca conectas el sistema de climatización del coche o refrigeración interna del vehículo, al no usarlo también se provoca un deterioro teniendo posibles problemas con una correcta lubricación del sistema, el compresor y riesgo de posibles fugas de gas.

No es necesario tenerlo continuamente encendido para evitar las anteriores averías de coche mencionadas, basta con encender el sistema de refrigeración de tu vehículo al menos una vez cada dos o tres meses, independientemente de la temperatura que quieras llevar, simplemente para que todos los elementos implicados hagan su función, y no se estropee por tenerlo parado. Por otro lado, es importante que estés atento para saber cuándo realizar la recarga del aire acondicionado del coche.

Ahora que ya conoces las principales averías del coche y cuentas con los trucos y consejos de mantenimiento para evitarlas, no dudes en ponerte en contacto con los especialistas de nuestros talleres mecánicos Feu Vert en el caso de que ya sea demasiado tarde y no hayas podido evitar la avería de cualquier pieza de tu vehículo.

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