¿Cómo conducir en invierno? Medidas para conducir con bajas temperaturas y en la nieve

Hay elementos en tu coche que requieren un especial cuidado ante el frío y el mal tiempo, por lo que el mantenimiento del coche es más importante que nunca

 

El objetivo: conducir con seguridad todos los días del invierno.

La batería

La batería del coche sufre especialmente al arrancar con cambios bruscos de temperatura. Si el coche no se pone en marcha, no insistas o la agotarás: haz una pausa antes del siguiente intento. Y si la batería del coche falla, lo mejor es cambiarla.

 

Las escobillas y el líquido lavaparabrisas

Revisar el nivel del líquido lavaparabrisas y el estado de las escobillas del coche antes de que empiece el invierno es fundamental para conducir con seguridad. Las escobillas limpiaparabrisas, al estar fabricadas en goma, se degradan pronto: se recomienda cambiarlas una vez al año.

 

Las bujías

Unas bujías en perfecto estado mejoran el arranque y el rendimiento de tu automóvil. Se recomienda su cambio cada 60.000 - 80.000 km. Empieza el invierno con unas bujías en perfectas condiciones.

 

El líquido anticongelante

Una operación de mantenimiento del coche básica de cara al invierno es revisar el estado del líquido anticongelante de nuestro motor: una operación económica y sencilla que nos permitirá circular en condiciones de frío. Se recomienda su cambio cada 2 años.

 

Los faros

La superficie del faro puede estar rayada, o haberse vuelto opaca o translúcida, lo cual impide que iluminemos correctamente la carretera. Un pulido de bombillas y faros eliminará de raíz este problema, y evitará rechazos en la ITV.

 

Las lámparas

En invierno hay más días grises y menos horas de luz, hay lluvia y niebla. Por eso, es especialmente importante ver y ser visto. No te arriesgues a conducir con alguna luz averiada.