¿Cómo se refleja un neumático de competición en uno “de calle”?

Aunque muchos conductores lo desconozcan, los fabricantes de neumáticos tienen un equipo de ingenieros de I+D+i, enfocados al neumático de competición que son también los encargados del desarrollo de los neumáticos que luego usamos, por eso también tienen un importante laboratorio: la competición.

 

EL NEUMÁTICO DE COMPETICIÓN, EMBRIÓN DEL NEUMÁTICO DE CALLE

 

Todos los grandes fabricantes tienen presencia en diferentes competiciones de motor donde los neumáticos son llevados al límite, puede parecer que el motivo es la visibilidad, pero hay algo más. Tal como hemos avanzado, estas citas son el marco perfecto donde probar tecnologías, compuestos o diseños. Si enumeramos competiciones como el Dakar, MotoGP, Fórmula E, 24 Horas de Nürburgring, rápidamente nos vienen a la mente varios fabricantes. En ellas se hace frente a obstáculos extremos, curvas imposibles, altas velocidades o la resistencia del neumático frente al desgaste.

 

¿Cómo influye la competición en un neumático de calle?     

 

¿POR QUÉ LA COMPETICIÓN ES TAN BUENA PARA PROBAR LOS NEUMÁTICOS?

 

Los ingenieros se enfrentan en competición a varios retos como son la dureza, el consumo, el agarre o la durabilidad. Un neumático debe aunar todas estas prestaciones de forma equilibrada gracias a su compuesto y diseño. Para conseguirlo, los neumáticos en el proceso de I+D+i pasan por varias fases:

 

Investigación: Analizando las diferentes necesidades que debe cumplir un neumático, los ingenieros hacen tareas de investigación y cálculos exhaustivos que son probadores en simuladores. Estos equipos permiten aplicar variables sobre el neumático de manera virtual dando una respuesta aproximada.

 

Pruebas en máquinas: Una vez que se han hecho los cálculos y se han obtenido diferentes soluciones de manera virtual, es turno de probarlo en el mundo real. Es entonces cuando se fabrican los neumáticos con los compuestos y tecnologías creadas y se ponen a prueba en diferentes máquinas que llevan al límite las prestaciones y miden los resultados.

 

Pruebas en coches: Una vez implementados los cambios en los neumáticos a raíz de las pruebas de laboratorio, es hora de equiparlos en un coche, es entonces cuando se equipan los neumáticos y se prueban en circuitos cerrados comprobando la respuesta y afinando el producto final.

 

Competición: Una vez que se ha obtenido el neumático óptimo y equilibrado en sus prestaciones, es hora de hacer una prueba en condiciones reales, y qué mejor manera que hacerlo con la exigente competición. Giros bruscos, cambios de velocidad, curvas cerradas, optimización del consumo de combustible, cambios de terreno y climatología…, todos estos son los retos que deben superar los neumáticos desarrollados.

 

Poner a prueba un neumático en competición permite, además de no tener que crear una producción masiva de ese modelo y que no resulte efectivo, jugar con las diferentes variables posibles que hagan del neumático perfecto.

 

Son muchas las carreras que componen estas competiciones y en las que se ponen a prueba diferentes tecnologías sobre las que se aplican variaciones para obtener el resultado esperado. Al desempeño del neumático en pista se añade el análisis del neumático postcarrera, que es posible gracias a la disección del mismo para analizar cómo han respondido cada una de las capas internas y los diferentes elementos que conforman el neumático.

 

¿Y cómo se pasa de un neumático de competición a uno de calle?

 

Una vez que se han cumplido todos los pasos anteriores, los fabricantes estudian cómo adaptar las novedades del neumático de competición en el neumático de calle, para ello debe pulir diferentes parámetros para hacer una transferencia de tecnologías de la pista a la calle. Es muy habitual que los fabricantes cuenten en su gama de producto con modelos que hayan sido fruto de un desarrollo base en la competición. Este es el caso por ejemplo de toda la gama Michelin Pilot Sport que incluye la tecnología Michelin Racing Synthetic Elastomers (MRSE), con la que se consigue reducir el tiempo que tarda la cubierta en alcanzar la temperatura ideal de utilización, y fue transferida a la calle. Otro ejemplo de tecnología del neumático de competición puede ser el de los que participan en el Dakar, que desarrollan neumáticos para el segmento de neumáticos 4x4 con tecnologías que evitan la incrustación de piedras en su banda de rodadura o refuerzan la dureza de los flancos. La competición es de vital importancia para los fabricantes, es el laboratorio donde se aplican las innovaciones y cuando un equipo consigue una gran victoria, es seguro que detrás hay un gran neumático que posiblemente llegue al mercado.

 

En Feu Vert somos expertos en neumáticos, así que no dudes en acudir a nuestros autocentros y dejarte aconsejar por nuestros expertos. También puedes rellenar nuestro formulario de contacto.