¿Tiene sentido comprar neumáticos de invierno?

Los neumáticos de invierno están fabricados con más de 200 componentes y un proceso de producción que otorga al neumático unas propiedades específicas que le permiten afrontar unas condiciones climáticas y unas temperaturas concretas sin que se vean comprometidas sus prestaciones.

Los neumáticos que usamos habitualmente en España, y los que más conocemos, son los neumáticos de verano. Sin embargo, ¿qué pasa si usamos un neumático de este tipo con temperaturas muy bajas o tenemos que rodar por una carretera nevada? ¿será capaz de responder como esperamos? Procedemos a explicar con detalle los beneficios de comprar neumáticos de invierno.

 

Motivos para montar neumáticos de invierno

 

Mayor rendimiento y seguridad: Un neumático de verano no garantiza un rendimiento óptimo ni seguridad cuando las temperaturas bajan de los 7 grados centígrados. ¿El motivo? Los neumáticos de verano están preparados para soportar las altas temperaturas veraniegas, que pueden rebasar los 40 grados en España, pero con el frío, el rendimiento decae, ya que el neumático no posee propiedades para soportar estas condiciones, lo que provoca que se endurezca, pierda adherencia y flexibilidad.

Esto puede ocasionar que perdamos el control del coche en situaciones cotidianas en la conducción por falta de agarre como en la frenada, donde, además, aumenta la distancia de frenado, al tomar una curva, acelerar en pendiente o al hacer algún cambio brusco en la dirección del vehículo. Como consecuencia, podremos tener una alta probabilidad de sufrir un accidente al encontrarnos con hielo, escarcha, nieve o carreteras mojadas.

 

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Como hemos avanzado, un neumático de invierno conserva las prestaciones en frío, gracias, en parte, a su estructura interna y sus compuestos, pero también por el diseño de su banda de rodadura. En los bloques de este tipo de neumático encontramos unas pequeñas laminillas en forma de zig-zag y otras verticales, que son las culpables de que la adherencia con la superficie sea máxima y que, al frenar, no perdamos la estabilidad del vehículo.

 

Neumáticos de invierno o neumáticos de verano

 

¿Los neumáticos de invierno frenan antes que los de verano?

La distancia de frenado varía de manera notable dependiendo de si el neumático es de invierno o de verano. Cuando frenamos a 80 km/h en suelo mojado, obtenemos los siguientes resultados:

 

- Neumático de verano: frena en 40 metros

- Neumático de invierno: frena en 34 metros

 

Estos datos son preocupantes, pero esta distancia se dispara si nos enfrentamos a un suelo con nieve. En este caso, si frenamos a 50 km/h los resultados son:

 

- Neumático de verano: frena en 63 metros

- Neumático de invierno: frena en 32 metros

 

 En este vídeo podemos ver la diferente respuesta entre un neumático de invierno y uno de verano.

 


Otros beneficios de equipar neumáticos de invierno a tu coche


Ahorro: El hecho de cambiar de neumáticos de verano a invierno hace que tengamos que realizar una inversión inicial en un nuevo juego de neumáticos, que luego se transforma en ahorro.La explicación es muy sencilla. Cuando tenemos un neumático de verano, sus prestaciones de desgaste están optimizadas para temperaturas superiores a los 7 grados. Así, al enfrentarnos a temperaturas inferiores, el desgaste será mayor que el que sufre un neumático de invierno. Un modelo de invierno, por lo tanto, es sinónimo de mayor kilometraje y menos gasto.

 

Adiós cadenas: Las cadenas son el gran enemigo de muchos conductores por su farragoso montaje. Si llevamos un neumático de invierno, dejaremos en el olvido este elemento de seguridad. Tiene un agarre tan elevado que, según está estipulado por ley, es un producto homologado para usar sin cadenas por las carreteras más extremas. Recuerda, además, que si no llevas neumáticos de invierno, deberás comprar unas cadenas, lo que también supone un gasto.

 

¿Con neumáticos de invierno necesito cadenas?


Y con lluvia, ¿responden correctamente?


Resistencia al aquaplanning: ¿Qué pasa si en un día lluvioso de invierno usamos un neumático de verano? Para responder esta pregunta, empezaremos aclarando que los neumáticos de verano tienen unos surcos circunferenciales y transversales amplios para evacuar el agua con facilidad. El problema surge cuando, por las bajas temperaturas, el agua se convierte en hielo. Es entonces cuando la adherencia se ve comprometida, algo que no ocurre con el neumático de invierno gracias a las laminillas de las hemos hablado. Estas almacenan el hielo y la nieve sin perder adherencia. Se obtendrá además una mayor motricidad en condiciones difíciles.

 

IMPORTANTE: Al contrario de lo que muchos conductores piensan, un neumático de invierno no solo se usa con nieve. El barómetro que debemos seguir es la temperatura. La carretera puede tener hielo, humedad o escarcha sin que haya nevado.

 

Neumáticos de invierno o neumáticos de verano

 

Con todos estos motivos, demostramos que comprar neumáticos de invierno es una decisión acertada. Si vives en una zona con bajas temperaturas o piensas hacer viajes por zonas montañas deberías montarlos. No comprometas tu seguridad ni la de quienes circulan contigo en la carretera. Aprovechamos para recomendarte nuestro artículo en el que te explicamos cuando debes usar neumáticos de invierno.