¿Qué reparaciones debemos hacer a nuestro coche a lo largo de su vida?

Cuando adquirimos un coche, tenemos que contar con una serie de gastos de mantenimiento inevitables si queremos alargar su vida útil. Aquí te dejamos una sugerencia del calendario ideal de reparaciones que necesita tu vehículo.

 

Las revisiones períodicas hay que realizarlas siempre para verificar el estado general del vehículo, aparte de realizar los cambios de aceite, filtros, y otros elementos que se van desgastando con el paso del tiempo.

 

No podemos poner unas fechas concretas para cambiar determinados elementos del coche, cada modelo es diferente y en esto influyen muchos otros factores como la climatología, la forma de conducir y los kilómetros recorridos.

 

Tenemos que tener en cuenta, que cualquier elemento de un vehículo es susceptible de desgaste, aunque sólo los llamados "elementos de desgaste" (batería, neumáticos, amortiguadores, frenos o correas de distribución) son susceptibles de cambio y reemplazo.

 

Las bombas, por ejemplo, no se recomienda cambiarlas a no ser que se rompan o no funcionen correctamente. Debemos atender siempre a las señales que nos manda nuestro coche, y si el coche se calienta, parar automáticamente para que el daño sea el mínimo posible.

 

Las revisiones periódicas se realizan en períodos de 15.000 km aunque si no llegamos a esa distancia recorrida, debemos realizarla igualmente al cabo de un año para verificar los puntos más importantes.

 

Los primeros cambios necesarios en el primer año de vida serían los elementos de lubricación y escobillas limpiaparabrisas (sufren especialmente si hay polvo, hielo o sol directo). Durante el segundo y tercer año, además del lubricante del motor, convendría sustitur la batería, neumáticos, frenos, escobillas y climatización (se ve más afectado si hay exceso de polvo).

 

Durante su cuarto y quinto año, tendríamos que revisar también el embrague (pequeños vicios como no pisarlo a fondo a la hora de cambiar de marcha o no poner el punto muerto en las paradas, pueden acabar haciendo mella), amortiguadores y correas.

 

Cuando el coche tiene más de cinco años, conviene realizar una revisión de todos los elementos

 

En cada revisión de 15.000 km, se cambia el aceite del motor y el filtro de aceite como mínimo, pero al llegar a los 30.000 deberíamos sustituir los filtros de aire, combustible, correas, bomba de agua y el aire acondicionado o la dirección asisistida.

 

Al llegar a los 80.000 km también conviene cambiar la correa de distribución y el líquido de frenos.

 

PIEZAS QUE TENDREMOS QUE REEMPLAZAR

 

Pastillas de freno: Si no están en buenas condiciones, las posibilidades de sufrir un accidente se multiplican. Cuándo cambiarlas depende del tipo de conducción que practiques, pero es aconsejable revisarlas cada 20000 km. aproximadamente.

 

Neumáticos: El mantenimiento de las ruedas influye en la conducción y en la seguridad. Hay que controlar el estado en que se encuentran tanto los neumáticos como las llantas, y que el dibujo siempre tenga un mínimo de profundidad de 1,6 mm.Cambio de embrague: Un automóvil que realice muchos trayectos por ciudad, con paradas y arrancadas constantes, tendrá más posibilidades de gastar el embrague. Como cifra orientativa, se pueden apuntar los 150000 km.Notaremos que está desgastado porque rasca al meter la marcha, o cuando el motor se revoluciona sin aumentar la velocidad.

 

Correa de distribución: Es la encargada de asegurar la sincronización entre la fase de admisión de la mezcla aire-carburante y el movimiento de las válvulas con la rotación del cigüeñal y el movimiento de los pistones.Debemos consultar el manual de mantenimiento de nuestro vehículo ya que cada marca tiene estipulados un número de km aproximados para el cambio de correa, aunque suele ser cada 100.000 y 120.000 km.

 

Amortiguadores: Proporcionan confort en la conducción y aumentan la seguridad del vehículo. Se recomienda cambiarlos cada 60.000 km.