Tu coche bajo control en cualquier situación

Es muy importante predecir las reacciones que tiene nuestro coche en situaciones de asfalto cambiante, a continuación os explicamos como actuar en los diferentes caso.

 

Cómo conducir en invierno con lluvia

 

Sobreviraje

  • Prevenir: entra en la curva a una velocidad moderada y suelta gas para no deslizar.
  • No debes girar demasiado el volante para que las ruedas no soporten demasiada fuerza centrífuga.
  • Corrige: si notas que el coche se va ‘de atrás’, mantén la calma: actúa con rapidez, pero sin brusqueda.
  • Tienes que ‘contravolantear’: gira el volante hacia el lado contrario hasta que notes que el coche se coloca bien.
  • Espera: no te preocupes si el coche se cruza un poco, si así evita un ‘latigazo’ hacia el lado contrario.
  • No aceleres ni frenes. Lo que sí debes hacer es pisar el embrague a fondo para descargar peso de delante.  

 

Aquí tienes algunos consejos sobre cómo conducir con lluvia en invierno que te pueden ser muy útiles. ¿Sabías que, con lluvia los coches deben reducir la velocidad 10 Km/h como mínimo? En condiciones de lluvia, los coches pierden adherencia, el conductor tiene problemas de visibilidad y puede sufrir cierta fatiga. Además, se recorta la distancia de seguridad con respecto a los otros vehículos. Por estas circunstancias, los chubascos se consideran un factor de riesgo al volante.

 

Para reducir el efecto de los chubascos, los expertos en seguridad vial aconsejan tres acciones: disminuir la velocidad; aumentar la distancia de frenado, y encender el alumbrado.

 

Subviraje

  • Prevenir: el tren delantero no obedece a la dirección. Para prevenir, modera la velocidad.
  • Lo mejor es tomar la curva lentamente y lo más abierto posible: las ruedas tardarán más en patinar.
  • No corrijas: si, a pesar de todo, el coche ‘se va de morro’, no forcejees: empeorarías la situación.
  • Si sueltas el volante o cierras más el giro, te saldrás de la vía. La consigna es mantener la posición.
  • Espera: según vaya yendo más lento, las ruedas recuperarán el agarre al asfalto.
  • No pises ningún pedal. Cuando todo haya terminado, puedes pisar el acelerador poco a poco. 

 

Cómo conducir en invierno con hielo

 

Lo principal es evitar las reacciones bruscas y usar marchas largas. Cuesta arriba y en llano, usa una marcha más larga de lo habitual y deja distancia con el coche que te precede. Además, evita adelantamientos. Cuesta abajo, retén el coche con marchas cortas, usa el embrague suavemente y pisa el freno lo menos posible.

 

Es fundamental, tener unos neumáticos perfectamente preparados para el invierno, ¿conoces cuáles son los mejores neumáticos de invierno?

 

Cómo conducir en invierno con viento

 

Reduce la velocidad y mantén un régimen alto de revoluciones en el motor para mantener la trayectoria. Sujeta con fuerza el volante y realiza movimientos suaves. Circula por el centro del carril, y extrema la precaución al adelantar (especialmente si es un vehículo grande, como un camión) y al salir de túneles.

 

Consejos generales para conducir en invierno

 

 En general, las medidas de precaución son pocas cuando se trata de condiciones adversas y poco habituales, como las que suelen darse en los mese de invierno. Te comentamos, por partes, todo los elementos que debes tener en cuenta:

  • Anticongelante: Es vital para la protección de circuito de refrigeración. Lo mejor es que utilices el que tenga el rango UNE más alto, y que lo cambies cada dos años o cada 40.000 kilómetros. Ver anticongelantes.
  • Neumáticos: Revisa el mantenimiento de los neumáticos, la presión y el dibujo de tus gomas (en invierno no debería ser inferior a 3 mm). No te olvides de llevar unas cadenas en el maletero. Ver neumáticos.
  • Batería: Comprueba que su nivel de carga es el adecuado antes de salir. Revisa los bornes; una vez limpios, y para evitar que se forme sulfato sobre ellos, úntalos con grasa especial. Ver baterías.
  • Botiquín: Lleva un kit de primeros auxilios con gasas, alcohol, algodón, esparadrapo... Además de agua, una manta y el móvil siempre cargado. Ver botiquín.
  • Lleva las pinzas: El frío descarga las baterías; su temperatura óptima de funcionamiento es de 25º C. Ver arrancador de batería.
  • Limpiaparabrisas: Cámbialos si hacen ruido al funcionar o dejan surcos. No olvides rellenar el depósito del lavaparabrisas con detergente. Puedes añadirle un poco de anticongelante rebajado. Ver lavaparabrisas.
  • Accesorios de emergencia: No te olvides de revisar el estado de los accesorios de emergencia, cadenas, extintor, literna… Ver cadenas de nieve.
  • Los aislamientos del coche: Existen productos que mejoran la estanqueidad de las gomas que aíslan las puertas y el maletero. Si el paso del tiempo ha hecho ya mella en ellas, cámbialas.
  • El aceite: Si es el momento de cambiar el aceite de tu coche, y vives en una zona fría, lo mejor es que optes por uno de viscosidad baja (5W40). Así mejorarás la resistencia del motor. Ver aceites.
  • Cables y bujías del coche: Al menos en invierno deberías revisar a fondo toda la mecánica de tu coche. Levanta el capó, busca posibles cables pelados y comprueba el estado de las bujías. Ver cambio de bujías.
  • Amortiguadores: Si quieres dejar tu coche a punto, no puedes pasar por alto revisar sus amortiguadores. Para saber cuándo hay que cambiarlos, pon tu peso sobre el capó; si tarda en recobrar la posición, es el momento. Ver suspensión y amortiguadores.
  • Calefacción: Revísala. Comprueba también el aire acondicionado, las lunetas térmicas, el alternador y la correa del circuito eléctrico. Ver tratamientos de climatización.

 

Si tienes cualquier duda, o necesitas que te ayudemos con tu producto, no dejes de comentarnos y ponerte en contacto con nosotros. Nuestros expertos estarán encantados de asesorarte en todo lo que necesites.