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Feuvert Noticias

  • Arrancador o cargador de batería… Y ¿yo qué necesito?

    Depende, aunque básicamente tendremos en cuentas estas consideraciones. Si queremos este accesorio para llevarlo en nuestro kit de emergencias del coche, solo para casos en los que el vehículo no arranque, lo que buscamos es un arrancador. Si llevamos una temporada sin usar el coche y nuestra intención es recargar la batería antes de arrancarla, lo que necesitamos es un cargador.

     

    Salimos de casa con el tiempo justo, vamos a arrancar el coche y, ¡horror!, la batería está “muerta”. Solo nos queda consolarnos con que el coche no nos dejara tirados el día anterior, por la noche, lloviendo, cuando regresábamos a casa. Eso sí que hubiera sido una pesadilla. Tenemos tres opciones: llamar al servicio de asistencia, esperar a que venga un alma caritativa que nos ayude, conectando su batería a la nuestra mediante unos cables de batería, o conectar el arrancador de baterías que llevamos en el maletero y que funciona exactamente igual que si conectas tu batería a una segunda mediante unos cables apropiados.

    Con la batería descargada, tener un arrancador a mano es la solución, dado que su batería interna suministrará la potencia necesaria para que nuestro coche arranque, tomando la energía de la batería de asistencia del arrancador.

    Pero todos sabemos de la importancia de la batería. De ella depende, además del arranque, el funcionamiento de todos los dispositivos eléctricos y electrónicos del vehículo, por lo que nunca deberíamos esperar a que nos deje tirados para empezar a preocuparnos de su mantenimiento y buen funcionamiento. Más si cabe en verano, cuando recurrimos constantemente al aire acondicionado. Para asegurarnos de que la batería esté permanentemente lista para usar, por ejemplo, tras varias semanas sin haber arrancado el coche, lo idóneo son los cargadores de batería.

    A diferencia de un arrancador, el cargador no se usa únicamente cuando el vehículo no arranca o la batería está “muerta”, si no que sirve para hacer recargas de vez en cuando, cuando nuestra batería está baja de potencia porque no usamos el coche a diario o, por ejemplo, nos hemos dejado las luces encendidas.

    En Feu Vert no solo disponemos de una amplia gama de arrancadores y cargadores de baterías. El buen uso y mantenimiento de los vehículos es nuestra prioridad, por eso nuestros especialistas sabrán ayudarte, aconsejándote qué accesorio se adapta perfectamente a tus necesidades y las de tu vehículo. Consulta en tu autocentro Feu Vert más cercano.

  • Reparadores de arañazos: baratos, fáciles de usar y muy efectivos

    Que la pintura de nuestro coche reluzca como nueva es uno de nuestros mayores anhelos, pero con el uso es inevitable que vaya acumulando arañazos, raspones y rozaduras. En la actualidad existe una gama amplia de productos –pinceles, ceras y rotuladores – que devolverán a nuestro vehículo ese aspecto como de recién estrenado.

     

    En la mayoría de los casos los rayones que va acumulando nuestro coche, pese a que nos parezcan profundos, no son más que pequeños arañazos superficiales que podemos eliminar nosotros mismos, de forma sencilla y sin necesidad de dar un parte al seguro. Para ello, podemos usar los llamados reparadores de arañazos que compuestos a base de ceras y siliconas emulsionadas que limpian, pulen y abrillantan las zonas de pintura desgastadas.

    De consistencia cremosa, estos reparadores se comercializan envasados en tubos e, incluso, en forma de bolígrafos/rotuladores, la alternativa más sencilla para arañazos pequeños y muy superficiales. Los hay coloreados –la gama de tonos es muy amplia y solo hay que elegir el que más se aproxime al color exacto de nuestro vehículo– y universales, es decir, que valen para todos los colores de coche. Los primeros se aplican con un trapo o gamuza compacta no abrasiva –en esta operación no son recomendables las microfibras– y con los bolígrafos/rotuladores “pintamos” directamente. Eso sí, antes de aplicar uno u otro producto habremos limpiado previamente muy bien la superficie a tratar (y si queremos un acabado más perfecto, pasamos una esponja tipo lija de grano 2000/4000, volvemos a limpiar y, finalmente, aplicamos el reparador).

    Para los más mañosos y que, además, dispongan de herramienta existen kits completos de reparación de arañazos que incluyen la esponja tipo lija para preparar previamente la zona a reparar y una o dos esponjas más con cera que se aplican con una pulidora o taladro. El resultado es muy efectivo, pero la aplicación te resultará más compleja si no estás acostumbrado al uso de herramienta.

    Unos u otros, todos coinciden en tener un precio muy asequible, por lo que merece la pena tenerlos siempre a mano en nuestro kit de limpieza del vehículo. Así podremos ir eliminando las rozaduras que vayan apareciendo poco a poco, por ejemplo, después de cada lavado del coche ().

    Recuerda que en FeuVert dispones de una amplia gama de productos de limpieza y reparación de carrocería, de la mejor calidad y a los mejores precios. Nuestros profesionales podrán ayudarte y asesorarte sobre ellos.

  • Embrague: dime qué ruido hace y te diré lo que tiene

    Chirrido, chasquido… Para empezar, el embrague no debe emitir ningún tipo de sonido, por lo que cualquier ruidito extraño es síntoma de que algo está fallando.

     

    El embrague transmite la potencia del motor hasta la caja de cambios, permitiendo que podamos realizar manualmente el cambio de marchas. Su función es tan sencilla como imprescindible, de ahí que si ya de por sí cualquier ruidito extraño en el coche nos pone nerviosos, la inseguridad crece si ese sonido procede del embrague, al generar una sensación de absoluta falta de control del coche. Y más sabiendo que el embrague no hace ruido.

    Algunos de estos ruidos se producen por desgaste excesivo de alguno de los componentes del sistema de embrague, pero otros son consecuencia directa de malas costumbre o “vicios” del propio conductor al hacer cambios bruscos de marcha o a elevadas revoluciones o, simplemente, mantener constantemente el pie apoyado en el pedal… Para determinar el origen de los ruidos, activamos freno de mano y, sin introducir ninguna marcha, arrancamos el motor:

    • Si los ruidos se perciben estando el cambio en punto muerto, pero desaparecen cuando el pedal se pisa a fondo, proceden de la caja de cambios. Generalmente son sonidos ásperos que se producen por cambios de velocidades demasiado rápidos y que suponen una carga extra para cojinetes y piñones.
    • Si los ruidos se producen con el coche embragado (pedal totalmente suelto), pueden deberse a que el cubo o buje del disco de fricción esté suelto sobre el eje del embrague, al desgaste excesivo de los muelles del disco de fricción o a la desalineación del motor y de la caja de cambios. En este último caso debe ser corregida la alineación.
    • Si los ruidos se producen con el coche desembragado (pedal pisado a fondo) pueden deberse a que el cojinete de desembrague esté desgastado o pierda lubricante. El cojinete habrá que lubricarlo o reemplazarlo. Lo mismo ocurre con el cojinete piloto del cigüeñal, que también tendrá que ser lubricado o sustituido. Finalmente el ruido también puede producirse porque las palancas de desembrague no están correctamente ajustadas y rozan contra el cubo del disco de fricción cuando se pisa el pedal de embrague. En este caso, conviene reajustar.
    • Cuando no se puede desembragar tras embragar sin que el ruido resulte estrepitoso es porque los amortiguadores o muelles del disco están muy desgastados, si no rotos.

     

    La mayoría de estos ruidos son el primer síntoma de una futura avería y, llegados a ese punto, habría que sustituir todo el sistema de embrague. Para evitar que esto ocurra, al primer síntoma de fallo –o ruidito–, lo mejor es acudir al taller para que los técnicos puedan verificar el sistema y hacer las operaciones de mantenimiento necesarias.

    No olvides que en Feu Vert dispones de profesionales cualificados que podrán ayudarte y asesorarte en todo lo relativo al sistema de embrague, haciendo un chequeo exhaustivo de su funcionamiento.

  • ¿Qué es un sistema multimedia para el coche?

    Dependiendo del mayor o menor interés que tengas por las nuevas tecnologías y la conectividad, los sistemas multimedia te resultarán más o menos familiares.

     

    El concepto “multimedia” es tan antiguo como la comunicación humana y, en esencia, no es más que la combinación de distintas estructuras de información: textuales, sonoras y visuales. Se aplica a todos los ámbitos de la vida: la educación, los negocios, la industria, la investigación… Y trasladado al mundo de la automoción, el “multimedia” aparece con la primera evolución técnica que tienen los clásicos equipos de sonido –el radio-casette de toda la vida–, al pasar de poder reproducir únicamente cintas a “leer” CDs y, de ahí, a reproducir DVDs, dándonos la posibilidad de integrar también imagen en nuestro car audio. Se acabaron los niños aburridos en el coche que no paran de preguntar cuánto falta durante un trayecto largo. Disponiendo de un sistema multimedia, podemos disfrutar del mejor cine en nuestro coche.

    Lo habitual es que un sistema multimedia disponga de una pantalla a color de pocas pulgadas que queda perfectamente integrada en el salpicadero. En la actualidad, prácticamente la totalidad son táctiles –o motorizadas– y con mandos al volante, pero al principio se manejaban con mando a distancia. En la medida que se actualizaban y renovaban los modelos de multimedia, los propios fabricantes fueron ampliando sus gamas de productos con pantallas de techo, cabeceros con pantallas integradas,… Sistemas capaces de reproducir DivX, MP3, MP4, MPEG, WMA y WMV,… Los peques de la casa nunca habían tenido la oportunidad de viajar más entretenidos viendo sus películas favoritas.

    Y entonces llega la conectividad, Internet en todas partes, la música dejamos de grabarla en CDs y la almacenamos en la memoria del teléfono, se populariza la navegación GPS y, antes de darnos tiempo de aprender y asimilar tantas funciones añadidas, los sistemas multimedia de entretenimiento dan un salto para convertirse en sistemas de “infoentretenimiento” que incluyen sistema de navegación y conexión bluetooth que nos permiten usar el teléfono móvil y todas sus aplicaciones sin necesidad de tocarlo. Podemos buscar rutas idóneas en cuestión de segundos, gasolineras, restaurantes, hoteles… Y todo ello, de forma clara y sencilla.

    A todas estas funcionalidades se suman, además, multitud de accesorios multimedia como sensores de aparcamiento, cámaras de ayuda al estacionamiento… Y más, porque de la conectividad ya estamos empezando a pasar a la interacción con otros vehículos y las infraestructuras. Pero esto ya es otra historia.

    Más información sobre car audio, sonido y multimedia en
    https://www.feuvert.es/sonido.html

  • Cinco “vicios” que ocasionan el desgaste prematuro de neumáticos

    Hasta los neumáticos premium pueden tener una vida útil más corta si no se utilizan de una forma adecuada. Toma cuenta de los “vicios” que como conductor debes eliminar, si quieres evitar el desgaste prematuro de neumáticos.

     

    1. Circular con los neumáticos a una presión inadecuada

    presion-correcta-neumaticosCon presión baja o presión excesiva, conducir con neumáticos a presión inadecuada influye muy negativamente en la duración, dispara el consumo de combustible y, además, es muy peligroso, al afectar directamente a la adherencia y la frenada. La falta de presión provoca sobrecalentamiento, mayor resistencia a la rodadura y desgaste prematuro del neumático. En casos extremos, la falta de presión puede ocasionar incluso un reventón. El exceso de inflado también reduce la vida útil del neumático, disminuye el agarre y produce un desgaste excesivo en el centro de la banda de rodadura.

    Revisa la presión de los neumáticos, al menos, una vez al mes. Las presiones correctas vienen indicadas en el libro de usuario del coche, en la cara interna de la tapa del depósito de carburante y/o en el marco de algunas de las puertas.

     

    1. Llevar los neumáticos mal equilibrados

    Si los neumáticos están mal equilibrados (es decir, tienen pesos desiguales) o los amortiguadores están en mal estado, pueden aparecer desgastes no uniformes. En estos casos, una zona de la banda de rodadura pierde dibujo o relieve, mientras que otras zonas se conservan en mejor estado. Los frenazos bruscos también tienden a desgastar los neumáticos irregularmente.

     

    1. Circular con la alineación incorrecta

    La vida útil de los neumáticos se acorta dramáticamente cuando falla la geometría del vehículo. Al estar las ruedas inclinadas, se produce un desgaste anormal y rápido de uno de los laterales de la banda de rodamiento. Además, el volante no queda centrado cuando el coche circula en línea recta y lo que es un peligro, las ruedas no retornan rápidamente a su posición tras las curvas.

    Cada vez que cambies de neumáticos, realiza una alineación o paralelo. Así ajustarás la dirección y la suspensión para que los neumáticos apoyen correctamente y rueden paralelos entre sí y con el eje de la carretera.

     

    1. Conducir a alta velocidad

    La velocidad hace que aumente la temperatura del neumático, haciéndole perder presión. Ya te hemos explicado los daños que provoca en las ruedas la falta de presión y no debería hacer falta contarte los riesgos que para tu seguridad supone la conducción a velocidad excesiva.

     

    1. Sobrecargar el vehículo

    Los neumáticos sobrecargados pueden calentarse en exceso lo que, además de un desgaste prematuro, podría provocar un reventón. Para asegurarte de que las ruedas no van sobrecargadas, comprueba el índice de carga máxima de los neumáticos que se encuentra en el flanco. Además, sigue las recomendaciones del carga máxima del fabricante del coche y respeta la carga máxima por eje.

    Con más de 2 millones de neumáticos vendidos cada año, Feu Vert es líder en venta y montaje de ruedas. Amplía la información y descubre todo lo que deberías saber de neumáticos en www.neumaticos-feuvert.es

  • Tres ventajas del parasol delantero

    A una temperatura exterior de 25ºC, el habitáculo de un coche expuesto al sol durante 60 minutos alcanza los 43ºC. Colocado un parasol en el parabrisas, la temperatura interior, transcurrida una hora de exposición al sol, es de 32ºC, 11ºC menos que si no lo usamos.

     

    Y si a una temperatura exterior constante de 25ºC, la temperatura interior de un coche al sol, parado, alcanza los 43ºC, ¡¡¡imaginaos a 35ºC!!! Al cabo de 60 minutos, el habitáculo superará los 55ºC. Son los resultados del estudio Efecto de la radiación solar en la temperatura interior de un vehículo, realizado por RACC Automóvil Club, con el que se ha demostrado que un sencillo parasol bien colocado en el parabrisas contribuye a que la temperatura interior del coche sea, como mínimo, 11ºC menor que si no lo usamos.

    El estudio evidencia tres importantes ventajas del uso del parasol delantero:

    • En el caso de una temperatura exterior de 25ºC, transcurridos 42 minutos, se ha podido medir una temperatura de 72,8ºC sobre la superficie del salpicadero. Además del desgaste que esto produce en los plásticos y tapicerías del coche, el efecto de una temperatura de esta magnitud al contacto con la piel del ser humano, puede producir quemaduras por contacto en tan solo unos segundos. Si ponemos un parasol en el parabrisas del coche, la temperatura del salpicadero al cabo de los 42 minutos asciende a 38ºC, ¡41ºC menos, respecto a no usar el parasol!
    • Dejar las ventanas un poco abiertas en un vehículo estacionado al sol, no sirve para igualar la temperatura interior con la exterior, pues solo genera una diferencia de 2ºC con respecto a dejar las ventanillas cerradas. Sin embargo, colocando un parasol, la temperatura interior será 11ºC menor que si no lo usamos, facilitando la aclimatación del coche antes de iniciar la marcha.
    • El exceso de calor aumenta los errores que comete el conductor. Según la Dirección General de Tráfico, por encima de 28ºC, no se aprecian el 6% de la señales –el 10%, por encima de 32ºC– y si sube por encima de 35ºC, el conductor experimenta síntomas similares a los que sufriría con una alcoholemia de 0,5 g/L en sangre: fatiga, cansancio, somnolencia. Por tu seguridad, pon un parasol.

     

    Ahora que ya sabes por qué es tan importante el uso del parasol delantero, no se te olvide ponerlo aunque tengas previsto dejar el coche aparcado a pleno sol por poco tiempo. ¿Qué no tienes? En Feu Vert dispones de una variada gama de parasoles que se adaptarán a tus gustos y necesidades.

  • ¿Qué hacer si el coche sufre un sobrecalentamiento?

    Ante todo, mantener la calma. Apagar el aire acondicionado, abrir ventanillas, poner al máximo la calefacción y buscar un lugar seguro para detenerse.

     

    ¡Ya es mala pata! Pero si tu coche acumula años y kilómetros y, encima, últimamente has descuidado su mantenimiento, no es raro que sufra un “golpe de calor”. El sobrecalentamiento del motor se produce por fallos en el sistema de refrigeración, ya sean por fugas o bloqueos en los conductos del refrigerante, fallo del termostato o del radiador, problemas con la bomba agua, malas condiciones del ventilador del radiador, etc., etc,… Por ahorrarnos unos euros, hemos apurado la revisión del vehículo –hasta el punto de saltárnosla– pese a que ya llevamos una temporada notando que la temperatura del motor sube más de lo debido y hoy, en pleno viaje, ¡zas!: el indicador de temperatura marca zona de peligro y el motor empieza a echar humo… ¿Qué hago? ¿Paro?

    Parar el motor, de golpe, no es la mejor solución. El sistema de refrigeración podría “agarrotarse” ocasionando una rotura en cualquiera de sus puntos, lo que haría inevitable que el coche terminase subido en una grúa, camino del taller. Antes de nada, reduce la velocidad y apaga el aire acondicionado: al disminuir la carga de trabajo, el motor comenzará a enfriarse. A continuación, abre las ventanillas y enciende la calefacción, de esta forma extraerás parte del calor del motor, transfiriéndolo al habitáculo.

    Hecho esto, busca un lugar seguro dónde parar. Apaga el motor, pero deja la llave en posición de “encendido” para que el ventilador siga funcionando y el motor vaya bajando de temperatura poco a poco. A los pocos minutos ya podrás abrir el capó, pero ten la prudencia de dejar que el motor se enfríe por completo antes de tocarlo. ¡Nunca abras el tapón del vaso de expansión cuando el motor esté aún caliente! ¡El vapor de agua podría producirte quemaduras muy graves!

    Si el ventilador funciona de forma correcta, mientras el motor se enfría, busca fugas de líquido refrigerante alrededor de la tapa del radiador o debajo del coche. Si aprecias alguna fuga, te tocará llamar al servicio de asistencia. Si no ves escape alguno, rellena con líquido refrigerante cuando el motor esté frío.

    Por lo general, siguiendo estos pequeños consejos podrás reanudar la marcha, si puede ser, hasta tu taller de confianza. Ten siempre presente que un sobrecalentamiento puede terminar desencadenando una avería grave del motor y eso ya son palabras mayores.

    Para prevenir sobrecalentamientos, revisa el nivel de refrigerante, al menos, una vez al mes y siempre que vayas a hacer un viaje. Y ten presente siempre qué tipo de refrigerante usa tu coche y cada cuánto tiempo debes cambiarlo. Lo habitual es cada 2 años o cada 40.000 kms. En Feu Vert disponemos de equipos especializados para conocer el estado de tu sistema de refrigeración y de maquinaria específica para hacer el cambio del líquido refrigerante con seguridad y sin dejar residuos. ¡No vuelvas a jugártela!

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  • OCU denuncia que algunos coches baratos tienen un mantenimiento muy caro

    Frente a la creencia generalizada de que mantener un coche “low cost” siempre es más barato que un vehículo de gama media o alta, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) señala que el mantenimiento y reparación de algunos vehículos de bajo precio encarece de manera sustancial la compra del mismo.

     

    El análisis llevado a cabo por OCU se ha centrado en los costes de mantenimiento y reparación de los 28 vehículos más vendidos en España teniendo en cuenta diversas variables: que las revisiones de mantenimiento se hicieran en talleres oficiales de la marca, las tarifas de mano de obra y las horas necesarias para llevar a cabo las intervenciones en los coches.

    Del análisis de las primeras variables se desprende que el precio medio del total de revisiones recomendadas para los primeros 100.000 kilómetros asciende a 978 euros cuando se realizan en talleres oficiales, variando el número de revisiones en función de la marca de entre tres y seis visitas al taller. El tiempo medio empleado para una revisión de mantenimiento alcanza la hora y diez minutos, estando el precio medio de la hora de mano de obra en taller oficial en 69 euros.

    Uno de los resultados más sorprendentes del estudio de OCU es el alto coste de mantenimiento de los vehículos Dacia, unos coches con precios de venta bajos, pero con altos costes de mantenimiento debido a la gran cantidad de tiempo necesario para las revisiones, que llega a doblar en algunos casos a la requerida para revisar modelos más caros como el Opel Corsa 1.3 o el Nissan Qashqai.

    En cuanto a las reparaciones, para el estudio se eligieron tres elementos que por su desgaste necesitan un reemplazo más habitual, como son las pastillas de freno, los amortiguadores y el embrague. El resultado es que, si bien el coste de las piezas es lo que más suele pesar en la factura, los tiempos de reparación y de mano de obra varían mucho de un modelo a otro, siendo el coste económico de la reparación muy elevado por este último motivo.

    Lo que es evidente, denuncia OCU, es que el consumidor carece de información sobre el coste de mantenimiento de un vehículo a la hora de decidirse por la compra de un coche. OCU recuerda que los consumidores pueden ahorrarse hasta un 36% en las revisiones oficiales si se decantan por un taller no oficial, es decir, por el taller del barrio o un taller multimarca, como Feu Vert. E igualmente insiste en que, aún estando vigente la garantía legal de compra, ningún usuario está obligado a llevar el automóvil a un taller oficial.

    En Feu Vert garantizamos que todas las operaciones de revisión oficial coinciden con las estipuladas por el fabricante en el libro de mantenimiento. Con el sellado de la hoja correspondiente del libro de mantenimiento, aseguramos que nuestra revisión tiene el mismo valor oficial que las realizadas en los concesionarios oficiales de la marca, garantizando la vigencia de la garantía. La única diferencia entre un taller oficial y un taller Feu Vert radica en el ahorro.

     

    Si quieres más información sobre nuestras revisiones oficiales y de mantenimiento, visita, nuestra sección de Revisión Oficial y Revisiones de mantenimiento.

  • Tapacubos, ese detalle que marca la diferencia en la estética de tu coche

    ¿Quieres darle al coche ese toque especial sin tener que hacer un gasto excesivo? Cambia los tapacubos de los neumáticos. Con este pequeño detalle, lograrás ese estilo elegante o moderno que buscas, a bajo precio y sin necesidad de sustituir las llantas originales.

     

    Para empezar no te pierdas en las definiciones. La llanta es la pieza o accesorio sobre el que va montado el neumático. Las hay de acero, más robustas y económicas, y de aleación o aluminio, más ligeras y, sobre todo, agraciadas en cuestión de estética. Éstas últimas tiene un acabado que permite su exposición sin arriesgar la estética del vehículo, pero las llantas de acero, al ser negras y bastante feas, se cubren con tapacubos para lograr que el conjunto de la rueda sea más estético y llamativo. Si no quieres optar por un cambio de llantas, por coste, unos tapacubos nuevos te costarán poco y elevarán al máximo el look de tu coche.

    La oferta de tapacubos es muy amplia y, mucho más allá de cumplir la función de ocultar y/o proteger la llanta de acero, sigue modas para conseguir que el conjunto estético del coche sea perfecto. Las tendencias actuales imitan los diseños de las llantas de aleación, con multitud de radios más o menos anchos, dependiendo del aspecto más o menos robusto que se pretenda conseguir; y más allá de los tradicionales tonos negros y plateados, están de moda los tapacubos bicolor, que hacen las delicias de los conductores más modernos y, una vez colocados, ofrecen un resultado espectacular. Lo fundamental en todos los casos es que están fabricados en plásticos altamente resistentes que soportan perfectamente los golpes y las inclemencias del tiempo.

    Ahora te preguntarás, y con razón, cómo seleccionar el tapacubos que se adapte a la llanta de tu coche. Muy fácil: dentro de la nomenclatura de todos los neumáticos (ancho, perfil, diámetro, índice de carga…), tenemos que fijarnos en la que nos indica el diámetro de llanta. Ésta nos viene indicada en pulgadas.

    En el ejemplo, tenemos un neumático de 15 pulgadas (R15), por lo que le corresponde un tapacubos de 15”. Tapacubos podemos encontrar de cuatro medidas: 13”, 14”, 15” y 16” pulgadas, que siempre se venden en juegos completos (4 unidades). Unos tapacubos de medida distinta al diámetro de llanta que tengamos montada en nuestro coche no nos encajarán, por lo es fundamental no escoger unos de medidas superiores o inferiores.

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    En Feu Vert dispones de una amplia gama de tapacubos y llantas para tus neumáticos. Nuestros profesionales podrán ayudarte y asesorarte ajustándose a tus gustos y necesidades.

  • Limpieza coche: usa un jabón y bayetas adecuadas

    Unos por descuido, otros por desconocimiento, pocos damos la suficiente importancia al mantenimiento de la carrocería del automóvil. El buen tiempo y las vacaciones son ideales para ponerse manos a la obra y, ¡por qué no!, disfrutar de un buen rato en familia lavando el coche. Necesitamos agua y vale salpicarse, incluso empaparse. Queda prohibido usar esponjas/estropajos y el lavavajillas de casa. ¿Empezamos?

     

    Hoy vamos a lavar el coche. Y nada de túnel de lavado, ni de sistemas de manguera a presión… La acción de los rodillos y los detergentes –demasiados fuertes en los autolavados–, producen microarañazos y van abrasando lentamente la pintura. Para mantener la carrocería deslumbrante, lo mejor, un buen lavado a mano.

    Para empezar necesitamos: una manguera –si es posible disponer de ella–, dos cubos de al menos 5 litros cada uno, esponjas o manoplas de microfibra, jabón específico para coches, limpiallantas y bayetas de secado.

    No vale una esponja/estropajo como la que se usa para fregar los platos porque, obviamente, el estropajo araña; y la esponja, al ir acumulando la suciedad en la superficie, también produce pequeños arañazos. Esponjas o manoplas específicas para coche y, con respecto al jabón, lo mismo. Los lavavajillas y detergentes con lejía o amoniaco, por más que presuman en sus etiquetas de tener pH neutro, son demasiado abrasivos y, con el tiempo, crean zonas de manchas en la pintura, al ir eliminando los sellos o protectores de la misma. Los jabones o champús específicos para carrocería, sin embargo, contienen lubricantes que permiten arrastrar la suciedad ejerciendo menos fricción (sin frotar) y protegiendo la pintura.

    Empezamos preparando los dos cubos: uno con agua y jabón y el otro, solo con agua. A continuación, mojamos bien el coche con la manguera –siempre desde el techo del vehículo y hacia abajo, para que el agua arrastre la suciedad más superficial– y después, pulverizamos con el spray limpiallantas, estas últimas. Otros antigrasas, tipo KH7 y similares son demasiado ácidos, por lo que a la larga pueden resultar dañinos. Por eso, para limpiar las llantas, lo idóneo vuelve a ser usar un producto específico. Lo dejamos actuar el tiempo que recomiende el fabricante y aclaramos. Ya podemos enjabonar el coche. Sumergimos la esponja o el guante en el cubo con agua y jabón, frotamos el coche –como cuando lo remojamos, desde arriba hacia abajo– y aclaramos siempre en el cubo que solo contiene agua antes de volver a sumergir la esponja y el guante en el agua enjabonada. De esta forma, todo el polvo y la arenilla que vayamos arrastrando ensuciará el cubo con agua, mientras el agua jabonosa se mantendrá más “limpia” y lo que es fundamental, sin suciedad y residuos que arañen la carrocería.

    Para que no se seque el jabón, vamos mojando la carrocería con la manguera. Y así, enjabonando y aclarando, nos quedará el coche como nuevo. Finalmente tocará secar con las bayetas de microfibra. Y lo haremos sin apretar demasiado, para que ningún resto de arenilla nos raye la pintura.

    ¡El coche está limpio! Algún “sibarita” nos dirá que todavía podíamos sacarle brillo y, evidentemente, que no lo hemos limpiado por dentro. Habrá más artículos sobre limpieza de coche. Hasta entonces recuerda que en Feu Vert dispones de una amplia gama de productos de limpieza para coche de la mejor calidad y a los mejores precios. Nuestros profesionales podrán ayudarte y asesorarte sobre ellos.

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