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Feuvert Noticias

  • Aditivos para el motor: ¿Qué son y para qué sirven? ¿Los puedo poner yo mismo?

    Desconocidos para muchos, el cuidado del automóvil no se concibe hoy en día sin aditivos, productos químicos que se usan para mejorar las propiedades de lubricantes y carburantes, retrasando el deterioro de las piezas del motor, reduciendo el consumo de aceite o combustible o disminuyendo las emisiones de gases contaminantes.

    En el campo de los lubricantes, los aditivos empezaron a usarse en 1936 cuando se descubrió que añadiendo plomo o azufre a los aceites del motor se podía impedir el agarrotamiento de los segmentos del motor. Los carburantes, por su parte, ya incorporan aditivos desde 1921 para obtener gasolinas de mayor octanaje y mejorar sus propiedades. Te sorprenderá, pero se calcula que un vehículo normal consume alrededor de 10 kg de aditivos al año que van incorporados en el carburante, el aceite y el refrigerante que añadimos.

    La tecnología de limpieza y lubricación ha avanzado tanto que, además, ya existe a nuestra disposición toda una gama de fórmulas adaptadas a cada tipo de vehículo, aditivos de calidad que, reconocidos por su eficacia, podemos añadir nosotros mismos al carburante, al aceite o al líquido refrigerante:

    • Los aditivos para carburantes limpian todo el sistema de combustible, facilitando una combustión óptima. Se disminuye el consumo de combustible y se eliminan humos y gases nocivos, fundamental a la hora de pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).
    • Los aditivos para lubricantes crean una capa entre el aceite y las piezas de fricción, reduciendo el deterioro de las mismas al estar en continuo roce. Además, reducen el consumo excesivo de aceite y la aparición de ruidos o humos de escape.
    • Los aditivos para refrigerantes, dadas sus propiedades anti cal y anti-óxido, limpian el sistema de refrigeración, mejorando notablemente su funcionamiento. En la actualidad incluso existen fórmulas anti-fugas que obstruyen y previenen las fisuras en las juntas del circuito de refrigeración.

     

    Como todos los limpiadores de alto poder que podamos usar, por ejemplo en nuestros domicilios, los aditivos para el motor son prácticamente cien por cien de composición química, es decir, productos inflamables y tóxicos por inhalación y en contacto con la piel, por lo que hay que extremar las precauciones con su uso y manipulación, siguiendo siempre las advertencias e instrucciones de uso.

    En Feu Vert no solo disponemos de una amplia gama de aditivos para tu coche, nuestros especialistas se pondrán a tu disposición y te aconsejarán qué aditivo es el idóneo para tu vehículo, asesorándote cómo y en qué momento usarlo. Consulta en tu autocentro Feu Vert más cercano.

  • ¿Cómo saber cuándo cambiar el aceite del coche?

    Cada tipo de aceite para el motor tiene una frecuencia de cambio diferente, pero lo fundamental es respetar estrictamente los intervalos de cambio recomendados por el fabricante del vehículo. ¡Consulta en el libro de mantenimiento del coche!

    Todo se desgasta con su funcionamiento, nuestro vehículo también. El aceite del motor se va contaminando a medida que hacemos kilómetros y, en consecuencia, va perdiendo propiedades. Por eso, es importantísimo asegurarnos de cumplir los planes de mantenimiento establecidos por el fabricante del vehículo. Y más si cabe con el aceite, ¿sabías que circulando 15 segundos sin aceite, griparías el motor.

    Hasta hace pocos años el cambio de aceite se realizaba fundamentalmente teniendo en cuenta el año de fabricación del coche –cada 10.000/15.000 kilómetros si el coche era anterior al año 2000 y cada 15.000/30.000 kilómetros, si había sido fabricado después de esta fecha–. En la actualidad, sin embargo, el cambio se efectúa dependiendo del tipo aceite que utilice el vehículo, sobre todo, en función de su fabricación: aceites convencionales o aceites sintéticos. Así, los aceites minerales (derivados directamente del petróleo) tienen una vida más corta y deben cambiarse entre los 5.000 y 10.000 kilómetros, kilometraje que va alargándose progresivamente si usamos aceites semisintéticos (hasta 15.000 kilómetros), sintéticos (hasta 20.000 kilómetros) o los conocidos como “longlife” (hasta 30.000 kilómetros).

    Además, el desgaste del aceite del motor también depende mucho del uso que hacemos del vehículo. Puede ocurrir que el coche lleve un periodo largo de tiempo con el mismo aceite y se haya usado poco. Puede ser porque usemos el coche, por ejemplo, para hacer viajes más o menos largos de fin de semana y a diario lo tengamos aparcado, en cuyo caso no pasa nada. O puede ser, porque hagamos muchos pequeños recorridos muy a menudo, lo que desgastará antes el aceite por lo continuos arranques en frío. Por todo ello, es tan importante seguir las instrucciones del libro de mantenimiento del vehículo, generalmente indicadas en kilómetros o en tiempo. La mayoría de los fabricantes suelen recomendar el cambio de aceite al menos una vez al año, para garantizar el buen funcionamiento del motor.

    Nuestro consejo, finalmente, es que tú mismo controles el nivel de aceite de tu coche cada 1.000 kilómetros –o una vez al mes, cuando revises la presión de los neumáticos–. Y si es necesario, rellenes hasta que el nivel se sitúe entre el mínimo y el máximo de la varilla de control.

    Recuerda que seguir el plan de revisiones recomendado por el fabricante es la mejor garantía para mantener tu coche en buen estado, reducir el riesgo de averías y, lo más importante, evitar un siniestro vial por fallo mecánico. En Feu Vert, tu vehículo estará en buenas manos y la única diferencia que notarás con respecto al concesionario oficial, será el ahorro. Descubre nuestros programas de revisiones.

    Más información sobre aceites del motor:
    5 cosas que debes saber sobre aceites de motor

  • 5 curiosidades con las que nunca olvidarás qué es un turbocompresor

    El 40% de los coches en circulación tienen motor turbo y la tendencia es a seguir aumentando muy rápidamente. Se denominan así porque disponen de turbocompresor, pero ¿qué es este aparato o artilugio?

    1. Técnicamente, el turbo o turbocompresor es un sistema de sobrealimentación El turbo es una turbina que ejerce la función de compresor y alimenta de aire limpio del exterior a alta presión al motor, incrementando su potencia.
      El Turbo toma el aire a presión ambiente y lo comprime, expulsándolo a alta presión dentro del motor. Imagínate esos molinillos de papel que giran cuando los soplas. Colocando dos molinillos en fila y soplando sobre el primero, el aire de éste impulsará al segundo. ¡Eso es un turbo!
    1. Antes que en los coches, los turbocompresores se empezaron a utilizar en los aviones. Como debido a la altitud perdían potencia, se colocaban compresores para introducir aire de forma forzada en los motores. Al mundo del automóvil el turbo no llegó hasta los años 60, de la mano de Mercedes, que fabricó el primer motor turbodiésel.
    1. ¿Y por qué turbodiésel? Porque hasta entonces los motores diésel, además de pesados, caros y ruidosos, eran muy poco potentes comparados con los motores de gasolina. Con la ayuda del turbo o turbocompresor, el rendimiento aumentaba casi un 30% equiparando la potencia de un coche diesel con otro de gasolina. La simbiosis es tal que en la actualidad no hay ningún vehículo diesel sin turbo. En gasolina esta volviendo a coger auge en los últimos tiempos con los nuevos motores de baja cilindrada y se empieza a reincorporar su uso.
    1. En los motores de gasolina no era frecuente la sobrealimentación, pero las nuevas normativas medioambientales que fuerzan a los fabricantes a hacer coches más eficientes y limpios han convertido el turbo y los turbocompresores en el mejor aliado para lograrlo. Gracias a ello, hoy se pueden fabricar motores pequeños, pero de muy alto rendimiento, lo que ahora se llama downsizing.
    1. El turbocompresor es una pieza que trabaja a temperaturas altísimas –cercanas a las de fusión del hierro– y gira a más de 200.00 rpm, por lo que está fabricado con materiales muy resistentes, pero que necesitan cuidados. La clave de su mantenimiento pasa por una buena lubricación y refrigeración, por eso es importante usar aceites de calidad.

     

    Hay mucho más que contar sobre turbo y turbocompresores, iremos ampliando la información. Hasta entonces no olvides que en Feu Vert dispones de profesionales cualificados que podrán ayudarte y asesorarte en todo lo relativo al turbo de tu coche.

  • Neumáticos, ¿cambio los cuatro o solo dos?

    A la hora de cambiar neumáticos, la mitad de los españoles opta por sustituirlos todos a la vez, o sea los cuatro, mientras que la otra mitad lo hace por pares, es decir, de dos en dos. Arrojamos un poco de luz sobre uno de los múltiples debates sobre el cambio de neumáticos.

    No son eternos, tarde o temprano hay que cambiarlos: por desgaste natural o anómalo (alienación inadecuada), por envejecimiento, porque hayan sufrido algún daño (pinchazos, roces con bordillos,…). Y entonces surge la duda, ¿cambio los cuatro o solo dos?

    La respuesta es sencilla: lo ideal es que las cuatro ruedas del coche estén equipadas con neumáticos idénticos por lo que, por tranquilidad, lo mejor es cambiar los cuatro. Pero también es cierto que, en condiciones normales, todos los neumáticos no se desgastan por igual. Al ser la mayoría de los vehículos de tracción delantera, las ruedas delanteras son las que sufren mayor desgaste. Sumado esto a que no cuesta lo mismo cuatro que dos, hace años que los fabricantes de neumáticos y expertos en seguridad vial comenzaron a admitir el cambio de neumáticos por pares, es decir, de dos en dos. Pero como todas las reglas, tiene sus excepciones y son éstas:

    • Nuestros neumáticos son demasiado viejos. Aunque los neumáticos no tienen una duración de envejecimiento, hay muchas circunstancias que afectan a su duración. Por ejemplo, que no movamos demasiado el vehículo. Eso explica, lo que Automovilistas Europeos Asociados (AEA) afirma cuando dice que “el coche parado un año desgasta más las ruedas que conducir durante 100.000 kilómetros”. Como medida de precaución si nuestros neumáticos llevan montados cinco o más años, es conveniente cambiarlos todos aunque no hayan llegado al límite legal de desgaste de 1,6 mm.
    • Nuestros neumáticos tienen un desgaste irregular en el centro o en los bordes, consecuencia de circular con presiones inadecuadas, malos equilibrados, alineación incorrecta,… Todos estos “vicios” originan un desgaste prematuro que puede acortar considerablemente la vida de nuestros neumáticos. En este caso solo un profesional podrá aconsejarte si tienes que cambiar los cuatro neumáticos o solo dos.
    • Tenemos un vehículo de tracción integral o total que siempre tiene acopladas las cuatro ruedas al motor. Y enfatizamos lo de “siempre” por la costumbre de incluir en este grupo a todos los 4x4, cuando la mayoría de ellos son de tracción delantera o trasera y solo acoplan la tracción integral en determinadas circunstancias. Solo estos últimos admiten el cambio de neumáticos por pares, mientras que los vehículos de tracción integral o total tienen que sustituir los cuatro neumáticos en cada cambio.

     

    Feu Vert es líder en venta y montaje de ruedas, con más de 2 millones de neumáticos vendidos cada año. Amplía esta información y descubre todo lo que deberías saber y mucho más sobre neumáticos en www.neumaticos-feuvert.es

  • Arrancador o cargador de batería… Y ¿yo qué necesito?

    Depende, aunque básicamente tendremos en cuentas estas consideraciones. Si queremos este accesorio para llevarlo en nuestro kit de emergencias del coche, solo para casos en los que el vehículo no arranque, lo que buscamos es un arrancador. Si llevamos una temporada sin usar el coche y nuestra intención es recargar la batería antes de arrancarla, lo que necesitamos es un cargador.

     

    Salimos de casa con el tiempo justo, vamos a arrancar el coche y, ¡horror!, la batería está “muerta”. Solo nos queda consolarnos con que el coche no nos dejara tirados el día anterior, por la noche, lloviendo, cuando regresábamos a casa. Eso sí que hubiera sido una pesadilla. Tenemos tres opciones: llamar al servicio de asistencia, esperar a que venga un alma caritativa que nos ayude, conectando su batería a la nuestra mediante unos cables de batería, o conectar el arrancador de baterías que llevamos en el maletero y que funciona exactamente igual que si conectas tu batería a una segunda mediante unos cables apropiados.

    Con la batería descargada, tener un arrancador a mano es la solución, dado que su batería interna suministrará la potencia necesaria para que nuestro coche arranque, tomando la energía de la batería de asistencia del arrancador.

    Pero todos sabemos de la importancia de la batería. De ella depende, además del arranque, el funcionamiento de todos los dispositivos eléctricos y electrónicos del vehículo, por lo que nunca deberíamos esperar a que nos deje tirados para empezar a preocuparnos de su mantenimiento y buen funcionamiento. Más si cabe en verano, cuando recurrimos constantemente al aire acondicionado. Para asegurarnos de que la batería esté permanentemente lista para usar, por ejemplo, tras varias semanas sin haber arrancado el coche, lo idóneo son los cargadores de batería.

    A diferencia de un arrancador, el cargador no se usa únicamente cuando el vehículo no arranca o la batería está “muerta”, si no que sirve para hacer recargas de vez en cuando, cuando nuestra batería está baja de potencia porque no usamos el coche a diario o, por ejemplo, nos hemos dejado las luces encendidas.

    En Feu Vert no solo disponemos de una amplia gama de arrancadores y cargadores de baterías. El buen uso y mantenimiento de los vehículos es nuestra prioridad, por eso nuestros especialistas sabrán ayudarte, aconsejándote qué accesorio se adapta perfectamente a tus necesidades y las de tu vehículo. Consulta en tu autocentro Feu Vert más cercano.

  • Reparadores de arañazos: baratos, fáciles de usar y muy efectivos

    Que la pintura de nuestro coche reluzca como nueva es uno de nuestros mayores anhelos, pero con el uso es inevitable que vaya acumulando arañazos, raspones y rozaduras. En la actualidad existe una gama amplia de productos –pinceles, ceras y rotuladores – que devolverán a nuestro vehículo ese aspecto como de recién estrenado.

     

    En la mayoría de los casos los rayones que va acumulando nuestro coche, pese a que nos parezcan profundos, no son más que pequeños arañazos superficiales que podemos eliminar nosotros mismos, de forma sencilla y sin necesidad de dar un parte al seguro. Para ello, podemos usar los llamados reparadores de arañazos que compuestos a base de ceras y siliconas emulsionadas que limpian, pulen y abrillantan las zonas de pintura desgastadas.

    De consistencia cremosa, estos reparadores se comercializan envasados en tubos e, incluso, en forma de bolígrafos/rotuladores, la alternativa más sencilla para arañazos pequeños y muy superficiales. Los hay coloreados –la gama de tonos es muy amplia y solo hay que elegir el que más se aproxime al color exacto de nuestro vehículo– y universales, es decir, que valen para todos los colores de coche. Los primeros se aplican con un trapo o gamuza compacta no abrasiva –en esta operación no son recomendables las microfibras– y con los bolígrafos/rotuladores “pintamos” directamente. Eso sí, antes de aplicar uno u otro producto habremos limpiado previamente muy bien la superficie a tratar (y si queremos un acabado más perfecto, pasamos una esponja tipo lija de grano 2000/4000, volvemos a limpiar y, finalmente, aplicamos el reparador).

    Para los más mañosos y que, además, dispongan de herramienta existen kits completos de reparación de arañazos que incluyen la esponja tipo lija para preparar previamente la zona a reparar y una o dos esponjas más con cera que se aplican con una pulidora o taladro. El resultado es muy efectivo, pero la aplicación te resultará más compleja si no estás acostumbrado al uso de herramienta.

    Unos u otros, todos coinciden en tener un precio muy asequible, por lo que merece la pena tenerlos siempre a mano en nuestro kit de limpieza del vehículo. Así podremos ir eliminando las rozaduras que vayan apareciendo poco a poco, por ejemplo, después de cada lavado del coche ().

    Recuerda que en FeuVert dispones de una amplia gama de productos de limpieza y reparación de carrocería, de la mejor calidad y a los mejores precios. Nuestros profesionales podrán ayudarte y asesorarte sobre ellos.

  • Embrague: dime qué ruido hace y te diré lo que tiene

    Chirrido, chasquido… Para empezar, el embrague no debe emitir ningún tipo de sonido, por lo que cualquier ruidito extraño es síntoma de que algo está fallando.

     

    El embrague transmite la potencia del motor hasta la caja de cambios, permitiendo que podamos realizar manualmente el cambio de marchas. Su función es tan sencilla como imprescindible, de ahí que si ya de por sí cualquier ruidito extraño en el coche nos pone nerviosos, la inseguridad crece si ese sonido procede del embrague, al generar una sensación de absoluta falta de control del coche. Y más sabiendo que el embrague no hace ruido.

    Algunos de estos ruidos se producen por desgaste excesivo de alguno de los componentes del sistema de embrague, pero otros son consecuencia directa de malas costumbre o “vicios” del propio conductor al hacer cambios bruscos de marcha o a elevadas revoluciones o, simplemente, mantener constantemente el pie apoyado en el pedal… Para determinar el origen de los ruidos, activamos freno de mano y, sin introducir ninguna marcha, arrancamos el motor:

    • Si los ruidos se perciben estando el cambio en punto muerto, pero desaparecen cuando el pedal se pisa a fondo, proceden de la caja de cambios. Generalmente son sonidos ásperos que se producen por cambios de velocidades demasiado rápidos y que suponen una carga extra para cojinetes y piñones.
    • Si los ruidos se producen con el coche embragado (pedal totalmente suelto), pueden deberse a que el cubo o buje del disco de fricción esté suelto sobre el eje del embrague, al desgaste excesivo de los muelles del disco de fricción o a la desalineación del motor y de la caja de cambios. En este último caso debe ser corregida la alineación.
    • Si los ruidos se producen con el coche desembragado (pedal pisado a fondo) pueden deberse a que el cojinete de desembrague esté desgastado o pierda lubricante. El cojinete habrá que lubricarlo o reemplazarlo. Lo mismo ocurre con el cojinete piloto del cigüeñal, que también tendrá que ser lubricado o sustituido. Finalmente el ruido también puede producirse porque las palancas de desembrague no están correctamente ajustadas y rozan contra el cubo del disco de fricción cuando se pisa el pedal de embrague. En este caso, conviene reajustar.
    • Cuando no se puede desembragar tras embragar sin que el ruido resulte estrepitoso es porque los amortiguadores o muelles del disco están muy desgastados, si no rotos.

     

    La mayoría de estos ruidos son el primer síntoma de una futura avería y, llegados a ese punto, habría que sustituir todo el sistema de embrague. Para evitar que esto ocurra, al primer síntoma de fallo –o ruidito–, lo mejor es acudir al taller para que los técnicos puedan verificar el sistema y hacer las operaciones de mantenimiento necesarias.

    No olvides que en Feu Vert dispones de profesionales cualificados que podrán ayudarte y asesorarte en todo lo relativo al sistema de embrague, haciendo un chequeo exhaustivo de su funcionamiento.

  • ¿Qué es un sistema multimedia para el coche?

    Dependiendo del mayor o menor interés que tengas por las nuevas tecnologías y la conectividad, los sistemas multimedia te resultarán más o menos familiares.

     

    El concepto “multimedia” es tan antiguo como la comunicación humana y, en esencia, no es más que la combinación de distintas estructuras de información: textuales, sonoras y visuales. Se aplica a todos los ámbitos de la vida: la educación, los negocios, la industria, la investigación… Y trasladado al mundo de la automoción, el “multimedia” aparece con la primera evolución técnica que tienen los clásicos equipos de sonido –el radio-casette de toda la vida–, al pasar de poder reproducir únicamente cintas a “leer” CDs y, de ahí, a reproducir DVDs, dándonos la posibilidad de integrar también imagen en nuestro car audio. Se acabaron los niños aburridos en el coche que no paran de preguntar cuánto falta durante un trayecto largo. Disponiendo de un sistema multimedia, podemos disfrutar del mejor cine en nuestro coche.

    Lo habitual es que un sistema multimedia disponga de una pantalla a color de pocas pulgadas que queda perfectamente integrada en el salpicadero. En la actualidad, prácticamente la totalidad son táctiles –o motorizadas– y con mandos al volante, pero al principio se manejaban con mando a distancia. En la medida que se actualizaban y renovaban los modelos de multimedia, los propios fabricantes fueron ampliando sus gamas de productos con pantallas de techo, cabeceros con pantallas integradas,… Sistemas capaces de reproducir DivX, MP3, MP4, MPEG, WMA y WMV,… Los peques de la casa nunca habían tenido la oportunidad de viajar más entretenidos viendo sus películas favoritas.

    Y entonces llega la conectividad, Internet en todas partes, la música dejamos de grabarla en CDs y la almacenamos en la memoria del teléfono, se populariza la navegación GPS y, antes de darnos tiempo de aprender y asimilar tantas funciones añadidas, los sistemas multimedia de entretenimiento dan un salto para convertirse en sistemas de “infoentretenimiento” que incluyen sistema de navegación y conexión bluetooth que nos permiten usar el teléfono móvil y todas sus aplicaciones sin necesidad de tocarlo. Podemos buscar rutas idóneas en cuestión de segundos, gasolineras, restaurantes, hoteles… Y todo ello, de forma clara y sencilla.

    A todas estas funcionalidades se suman, además, multitud de accesorios multimedia como sensores de aparcamiento, cámaras de ayuda al estacionamiento… Y más, porque de la conectividad ya estamos empezando a pasar a la interacción con otros vehículos y las infraestructuras. Pero esto ya es otra historia.

    Más información sobre car audio, sonido y multimedia en
    https://www.feuvert.es/sonido.html

  • Cinco “vicios” que ocasionan el desgaste prematuro de neumáticos

    Hasta los neumáticos premium pueden tener una vida útil más corta si no se utilizan de una forma adecuada. Toma cuenta de los “vicios” que como conductor debes eliminar, si quieres evitar el desgaste prematuro de neumáticos.

     

    1. Circular con los neumáticos a una presión inadecuada

    presion-correcta-neumaticosCon presión baja o presión excesiva, conducir con neumáticos a presión inadecuada influye muy negativamente en la duración, dispara el consumo de combustible y, además, es muy peligroso, al afectar directamente a la adherencia y la frenada. La falta de presión provoca sobrecalentamiento, mayor resistencia a la rodadura y desgaste prematuro del neumático. En casos extremos, la falta de presión puede ocasionar incluso un reventón. El exceso de inflado también reduce la vida útil del neumático, disminuye el agarre y produce un desgaste excesivo en el centro de la banda de rodadura.

    Revisa la presión de los neumáticos, al menos, una vez al mes. Las presiones correctas vienen indicadas en el libro de usuario del coche, en la cara interna de la tapa del depósito de carburante y/o en el marco de algunas de las puertas.

     

    1. Llevar los neumáticos mal equilibrados

    Si los neumáticos están mal equilibrados (es decir, tienen pesos desiguales) o los amortiguadores están en mal estado, pueden aparecer desgastes no uniformes. En estos casos, una zona de la banda de rodadura pierde dibujo o relieve, mientras que otras zonas se conservan en mejor estado. Los frenazos bruscos también tienden a desgastar los neumáticos irregularmente.

     

    1. Circular con la alineación incorrecta

    La vida útil de los neumáticos se acorta dramáticamente cuando falla la geometría del vehículo. Al estar las ruedas inclinadas, se produce un desgaste anormal y rápido de uno de los laterales de la banda de rodamiento. Además, el volante no queda centrado cuando el coche circula en línea recta y lo que es un peligro, las ruedas no retornan rápidamente a su posición tras las curvas.

    Cada vez que cambies de neumáticos, realiza una alineación o paralelo. Así ajustarás la dirección y la suspensión para que los neumáticos apoyen correctamente y rueden paralelos entre sí y con el eje de la carretera.

     

    1. Conducir a alta velocidad

    La velocidad hace que aumente la temperatura del neumático, haciéndole perder presión. Ya te hemos explicado los daños que provoca en las ruedas la falta de presión y no debería hacer falta contarte los riesgos que para tu seguridad supone la conducción a velocidad excesiva.

     

    1. Sobrecargar el vehículo

    Los neumáticos sobrecargados pueden calentarse en exceso lo que, además de un desgaste prematuro, podría provocar un reventón. Para asegurarte de que las ruedas no van sobrecargadas, comprueba el índice de carga máxima de los neumáticos que se encuentra en el flanco. Además, sigue las recomendaciones del carga máxima del fabricante del coche y respeta la carga máxima por eje.

    Con más de 2 millones de neumáticos vendidos cada año, Feu Vert es líder en venta y montaje de ruedas. Amplía la información y descubre todo lo que deberías saber de neumáticos en www.neumaticos-feuvert.es

  • Tres ventajas del parasol delantero

    A una temperatura exterior de 25ºC, el habitáculo de un coche expuesto al sol durante 60 minutos alcanza los 43ºC. Colocado un parasol en el parabrisas, la temperatura interior, transcurrida una hora de exposición al sol, es de 32ºC, 11ºC menos que si no lo usamos.

     

    Y si a una temperatura exterior constante de 25ºC, la temperatura interior de un coche al sol, parado, alcanza los 43ºC, ¡¡¡imaginaos a 35ºC!!! Al cabo de 60 minutos, el habitáculo superará los 55ºC. Son los resultados del estudio Efecto de la radiación solar en la temperatura interior de un vehículo, realizado por RACC Automóvil Club, con el que se ha demostrado que un sencillo parasol bien colocado en el parabrisas contribuye a que la temperatura interior del coche sea, como mínimo, 11ºC menor que si no lo usamos.

    El estudio evidencia tres importantes ventajas del uso del parasol delantero:

    • En el caso de una temperatura exterior de 25ºC, transcurridos 42 minutos, se ha podido medir una temperatura de 72,8ºC sobre la superficie del salpicadero. Además del desgaste que esto produce en los plásticos y tapicerías del coche, el efecto de una temperatura de esta magnitud al contacto con la piel del ser humano, puede producir quemaduras por contacto en tan solo unos segundos. Si ponemos un parasol en el parabrisas del coche, la temperatura del salpicadero al cabo de los 42 minutos asciende a 38ºC, ¡41ºC menos, respecto a no usar el parasol!
    • Dejar las ventanas un poco abiertas en un vehículo estacionado al sol, no sirve para igualar la temperatura interior con la exterior, pues solo genera una diferencia de 2ºC con respecto a dejar las ventanillas cerradas. Sin embargo, colocando un parasol, la temperatura interior será 11ºC menor que si no lo usamos, facilitando la aclimatación del coche antes de iniciar la marcha.
    • El exceso de calor aumenta los errores que comete el conductor. Según la Dirección General de Tráfico, por encima de 28ºC, no se aprecian el 6% de la señales –el 10%, por encima de 32ºC– y si sube por encima de 35ºC, el conductor experimenta síntomas similares a los que sufriría con una alcoholemia de 0,5 g/L en sangre: fatiga, cansancio, somnolencia. Por tu seguridad, pon un parasol.

     

    Ahora que ya sabes por qué es tan importante el uso del parasol delantero, no se te olvide ponerlo aunque tengas previsto dejar el coche aparcado a pleno sol por poco tiempo. ¿Qué no tienes? En Feu Vert dispones de una variada gama de parasoles que se adaptarán a tus gustos y necesidades.

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